El objetivo del proyecto es evaluar los impactos económicos, sociales y ambientales de la pesca marina de especies objeto de la pesca deportiva en la región del Istmo Centroamericano, como base para la formulación de políticas, normativas, planes y programas que puedan promover la competitividad y viabilidad de la pesca en mención.

El proyecto surge ante la necesidad de dotar de una gestión moderna a las áreas costeras y oceánicas del Istmo Centroamericano, tanto del Pacífico como del Caribe, las cuales están sometidas a una permanente transformación en términos tanto ambientales, como socio-económicos y tecnológicos.

Existen también en la cercanía de la línea de costa, especies demersales y pelágicas que están siendo objeto de la pesca deportiva en varios países del Istmo Centroamericano. Estas especies son capturadas por las flotas artesanales en pequeña escala, que utilizan principalmente palangre, redes de enmalle, línea de mano y atarraya. En esta misma zona y en lagunas litorales se presenta también en la región otras pesquerías deportivas de mucha importancia de especies como el Sábalo Real (Tarpón), el Róbalo (“Snook”), el Gallo, la Barracuda y otras que incluyen los Pargos, Meros, Cabrillas, etc.

El Código de Conducta para la Pesca Responsable, establece como uno de sus principios generales el criterio de precaución que recomienda tomar medidas de conservación y manejo de los recursos pesqueros, como la diversificación de actividades económicas de las flotas, con la información científica existente disponible¹.

El objetivo del proyecto es evaluar los impactos económicos, sociales y ambientales de la pesca marina de especies objeto de la pesca deportiva en la región del Istmo Centroamericano, como base para la formulación de políticas, normativas, planes y programas que puedan promover la competitividad y viabilidad de la pesca en mención. La mayoría de estas especies objeto de la pesca deportiva son también capturadas por pesquerías comerciales artesanales e industriales.

El manejo sostenible de la pesca marina en general y de las especies objeto de la pesca deportiva en particular, debe considerar el enfoque eco-sistémico. Las instituciones encargadas de la administración de los recursos marinos vivos, deben entender que la complejidad en la gestión de los océanos y sus costas, requiere la colaboración entre diferentes disciplinas científicas, e implementar programas que empleen el enfoque eco-sistémico en el estudio y manejo de los recursos marinos vivos.

(¹) Código de Conducta para la Pesca Responsable. FAO, 1995. Artículo 6: Principios generales. Numeral 6.5.

Importancia social y económica

El Istmo Centroamericano tiene 530,848 km2 de territorio continental y 41.9 millones de personas. En total la línea de costa se extiende por 3,745 km. en el Pacífico y 3,781 km. en el Caribe. La línea de costa en el Pacífico equivale al 45% de la línea de costa del Pacífico Nordeste: México, Istmo Centroamericano y Colombia.

Según la Encuesta de las Actividades Pesqueras con Énfasis en la Pesca Artesanal (1996), se reportan los siguientes datos:

  • Costa Rica: 63 comunidades pesqueras en el Pacífico y 6 en el Caribe
  • El Salvador: 118 en el Pacífico
  • Guatemala: 37 en el Pacífico y 11 en el Caribe
  • Honduras: 65 en el Pacífico y 104 en el Caribe
  • Nicaragua: 37 en el Pacífico y 45 en el Caribe
  • Panamá: 129 en el Pacífico, no reporta en el Caribe
  • Belice: No hay datos

De todas las comunidades el 52% se ubican en el Litoral Pacífico, una tercera parte en aguas interiores y un 19% en el Litoral Caribe; el resto son de aguas continentales.

Del total de pescadores artesanales de la región el 85% son pescadores de mar, de los cuales el 72% pesca en el Pacífico y el resto en el Caribe.

La distribución de pescadores marinos de la región es: 28% se encuentra en Honduras, 16% en El Salvador, 16% en Guatemala, 15% en Nicaragua , 13% en Panamá y 12% en Costa Rica.

En este marco social, los usos del océano y el acceso marítimo han constituido cuestiones centrales para el desarrollo económico, político y social del Istmo Centroamericano. El tema costero parecería visualizarse como emergente debido, entre otras razones, a las tendencias demográficas y económicas de los últimos años, y al creciente interés nacional y mundial sobre las evidentes consecuencias de los problemas que enfrentan estos ecosistemas marinos y los que se prevé enfrentarán en poco tiempo a causa de:

Altas tasas de crecimiento de la población en las zonas costeras, tanto en el ámbito nacional como regional;

  • Importancia creciente de estas zonas en la economía de los países principalmente como espacio turístico;
  • Decrecimiento en la disponibilidad de diversos recursos marinos;
  • Interrelación, cada vez más clara, entre los procesos terrestres y marinos; y
  • Problemas previstos en términos de los pronósticos del cambio climático global.

La zona marino costera y sus recursos en la Región representan bienes estratégicos para los países del Istmo que hoy en día buscan atraer las inversiones privadas al turismo costero, la maricultura y el transporte marítimo, pues consideran que dichos campos ofrecen oportunidades promisorias para la diversificación e integración de sus economías. Las tendencias de los sectores dependientes de la costa sumadas a las características demográficas están transformando las áreas marino costeras de la Región del Istmo Centroamericano.

En las áreas costeras del Istmo Centroamericano la mayoría de las poblaciones tienen un perfil cultural y social único derivado de los patrones históricos de asentamiento, que las distinguen de las zonas del interior. Por ejemplo, la costa caribeña de Nicaragua, Honduras, Costa Rica y Panamá fue desarrollada inicialmente por grupos de origen africano con una larga tradición de pesca artesanal y comercio con otras partes del Caribe. Muchas de las comunidades indígenas como los Garífunas en Honduras y Nicaragua y los Kunas en Panamá han dependido tradicionalmente de los recursos costeros tanto para su sustento como para su integridad cultural.

La pesca es la principal fuente de proteínas para muchas comunidades costeras del Istmo. Los recursos pesqueros marinos son consecuentemente críticos para la economía costera, estimándose que proporcionan trabajo e ingresos a un sector importante de la población.

La disponibilidad de especies objeto de la pesca deportiva, abre la alternativa de diversificar las actividades de las comunidades costeras hacia esta actividad vinculada al turismo. Lo anterior pasa por el manejo sostenible del recurso que implica no solo reducir el riesgo de la sobreexplotación sino también el del deterioro de su medio ambiente vía la contaminación y otros procesos.

Especies objetivo

En la región Centroamericana se reportan las siguientes especies de picudos:

Pesca con palangre

Se denomina 'palangre' a un tipo de aparejo utilizado en la pesca artesanal. El palangre de fondo reposa sobre el lecho marino. El palangre pelágico o de superfie flota a la deriva en el mar.

Las pesquerías palangreras se puede caracterizar por:

  • Capturar especies a nivel costero y en aguas oceánicas dependiendo del nivel de desarrollo de la flota.
  • Utilización de artes de pesca de línea con anzuelos (palangre de superficie, media agua y de fondo).
  • Estar sujeta a periodos y áreas de pesca en función de la abundancia de las especies objeto.

La pesca con palangre es comercial, y puede diferenciarse en artesanal en sus diferentes niveles e industrial, con base a su tecnología pesquera. La tecnología pesquera se define como: equipo y prácticas utilizadas para detectar, capturar, manipular, elaborar y distribuir los recursos acuáticos y sus productos.

Legislación de pesca por palangre

De los siete países pertenecientes al istmo Centroamericano, solo Guatemala contempla el uso del palangre como arte de pesca comercial dentro de su Ley de Pesca. Así mismo Guatemala es especifica con respecto a la regulación del arte en ambos litorales Pacifico y Atlántico y regula el esfuerzo pesquero de acuerdo a la escala de explotación, es decir, pequeña escala, mediana y gran escala. Hace además mención a las especies permitidas para ser capturadas con dicha modalidad de pesca. Costa Rica es otros de los países que contemplan el uso del palangre en su Ley de Pesca para embarcaciones por autonomías de pesca y pabellón nacional. Así mismo regula en su Reglamento de Pesca el esfuerzo pesquero para barcos de menos de 40 millas de autonomía de navegación. Sin embargo, no regula el esfuerzo pesquero para barcos de mayor autonomía. En el caso de Nicaragua, la legislación principal de la pesca no dice nada particular sobre la pesca con palangre pero sí existen regulaciones específicas con respecto a túnidos en los cuales no se hace control del esfuerzo pesquero pero se incide en la reducción de la captura incidental y se limita el máximo de pesca incidental por palangrero. Panamá contempla la pesca con palangre su legislación especifica pero solo estipula que la pesca del Dorado debe de hacerse con palangre sin limitar el esfuerzo pesquero. La legislación de Belice y El Salvador no dicen nada particular con respecto a la pesca con palangre.

Especies objetivo

A nivel del Istmo Centroamericano existen flotas palangreras artesanales en pequeña y mediana escala que pescan especies demersales y pelágicas muy cerca de la línea de costa. Estas embarcaciones capturan pargos, cabrillas, macarelas, corvinas y dorado. En algunas ocasiones también capturan túnidos, y picudos incidentalmente, sobre todo cuando el Dorado es la especie objeto, dependiendo de las características oceanográficas de la zona. Las embarcaciones artesanales avanzadas de palangre y las industriales de países del Istmo que tienen por objeto la pesca de atunes, tiburones y Dorado, capturan otras especies altamente migratorias tales como los picudos (Marlines y Pez Vela) de forma más incidental. También se captura Pez Espada en menor grado por ser esta una especie que normalmente se encuentra en aguas más frías.

Las flotas palangreras industriales de países distantes al Istmo Centroamericano principalmente asiáticos que pescan en la región capturan atunes, tiburones oceánicos y varias especies de picudos por su alto valor sobre todo en los mercados Asiáticos.

Arte de pesca

La pesquería de palangre definida en el proyecto se caracteriza por utilizar este arte a diferentes profundidades. Los artesanales en pequeña escala usan mucho el palangre de fondo para la captura de especies demersales, y media agua y superficie para los pelágicos costeros. En el caso de las flotas palangreras más avanzadas este arte de pesca es utilizado a diferentes profundidades dependiendo de la especie objeto, desde superficie hasta por debajo de la termoclina. La longitud de la línea y el número de anzuelo depende mucho del tamaño de la embarcación y por ende de su autonomía, y la utilización de equipos hidráulicos para recoger el arte de pesca.

Por ejemplo en la flota pesquera del Istmo Centroamericano hay embarcaciones de 7 m que operan con líneas de 3 a 4 MN de longitud con 300 a 350 anzuelos, mientras que embarcaciones hasta 12 m de eslora prácticamente duplican estos valores, alcanzando de 5 a 6 MN de longitud de línea y 500 a 600 anzuelos. Algunas de las embarcaciones más avanzadas de más de 20 m de eslora pescan con palangres de más de 50 MN y varios miles de anzuelos.

Área de pesca

Según información proporcionada por pescadores deportivos en la Encuesta Regional IBERINSA AZTI, 2006-2007 y por los conocimientos del equipo de trabajo del proyecto, las embarcaciones artesanales palangreras más pequeñas (menores a 15 m) de países del Istmo suelen operar a distancias inferiores a 60 MN y la faena de pesca habitualmente dura menos de dos días. Las embarcaciones palangreras artesanales en mediana escala faenan habitualmente hasta una distancia de 100 MN de la costa en faenas de pesca de hasta 10 días de duración. Las más grandes y avanzadas pescan a más de 1000 MN y pueden durar sin regresar a puerto entre treinta y cuarenta y cinco días. En este caso varios dueños de embarcaciones hacen un acuerdo y ponen una nave para que este recogiendo el producto y lo traiga a puerto, de tal forma de optimizar las operaciones pesqueras.

Temporada de pesca

Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA