Recensión del  Libro Manual de Derecho Comunitario Centroamericano


Por: Luciane Klein Vieira

El desarrollo de los procesos de integración en Latinoamérica es un tema que está ganando la atención de los estudiosos de innumerables países. Entender cómo se erige y cómo funciona un espacio integrado, cuáles son sus objetivos últimos, sus fuentes normativas y sus órganos fundamentales, entre otros aspectos, constituyen los ejes fundamentales a partir de los cuales se analiza un bloque económico, muchas veces a la luz de los antecedentes generados por otros esquemas de integración.

En esta línea, Salazar Grande y Ulate Chacón, respetados profesores dedicados al Derecho Comunitario, con base en una vasta bibliografía y en el derecho comparado, presentan en la obra “Manual de Derecho Comunitario Centroamericano”, la preocupación en pormenorizar el funcionamiento del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), bloque creado el 13 de diciembre de 1991, por el Protocolo de Tegucigalpa, y conformado actualmente por Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y Panamá como Estados Miembros y la República Dominicana como Estado Asociado.

Para alcanzar este objetivo, los autores empiezan el estudio a partir de un capítulo preliminar que presenta las diferencias entre las organizaciones internacionales clásicas y las organizaciones de integración, para situar el SICA como una organización con fines de integración, presentando, además, su naturaleza jurídica y características principales. En este ínterin, el bloque es analizado bajo la perspectiva de ser una comunidad de Estados dotada de personalidad jurídica de derecho internacional y con órganos decisorios de carácter intergubernamental, más allá de poseer un órgano judicial de rango supranacional. En el mismo capítulo, son abordadas cuestiones relacionadas a las competencias de los órganos comunitarios y al proceso de toma de decisiones por consenso, comparando la estructura existente en Centroamérica con la vigente en la Unión Europea.

Una vez presentadas estas nociones preliminares, el libro parte para su objeto principal que es el análisis detallado del SICA, a partir de una serie de variables.

En la primera parte de la obra se aborda el Sistema Institucional del bloque, partiendo del examen de los tratados institucionales, en el Capítulo I, como el Protocolo de Tegucigalpa, que dio origen al bloque y a su estructura orgánica, así como a sus principios basilares; el Protocolo de Guatemala, que regula el subsistema económico, con sus órganos propios, cuyo objetivo principal es avanzar gradual y progresivamente hacia la unión económica, más allá del perfeccionamiento de políticas sectoriales; y el Tratado de San Salvador, que regula el subsistema social, a partir de una estructura orgánica propia, cuyo objetivo central es coordinar la armonización y convergencia de las políticas sociales nacionales. Asimismo, los autores hacen especial hincapié al Convenio Constitutivo de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo, sin dejar de abordar con especial énfasis los tres pilares estructurados por el Tratado Marco de Seguridad Democrática, respecto al Estado de Derecho, la seguridad de las personas y sus bienes y la seguridad regional.

Todavía en la primera parte del compendio, el Capítulo II trae los órganos del sistema político del SICA, describiendo sus funciones, organización y el proceso de toma de decisiones. La Reunión de Ministros, el Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores, el Comité Ejecutivo, la Secretaría General del SICA, el Comité Consultivo, la Corte Centroamericana de Justicia, el Parlamento Centroamericano y el Órgano Superior de Control son examinados de forma detallada, lo que facilita la comprensión del funcionamiento de la integración centroamericana al lector. De la misma forma, los autores reservan a los órganos de decisión de los subsistemas y a los órganos técnicos administrativos un estudio pormenorizado a la luz del Derecho Centroamericano.

El Capítulo subsiguiente, siguiendo la misma línea de raciocinio, está destinado al estudio de las Constituciones Nacionales de los países involucrados en el SICA, en lo pertinente a la atribución del ejercicio de determinadas competencias a órganos supranacionales y a las reformas sufridas para establecer la superioridad jerárquica de los tratados internacionales y del derecho de la integración respecto a las leyes internas. Las pautas interpretativas emanadas de la Corte Centroamericana de Justicia y la jurisprudencia de los Tribunales Constitucionales de los Estados Miembros son desarrolladas con detalle por los autores para justificar el origen de los principios de primacía y aplicabilidad inmediata del Derecho Comunitario Centroamericano, entre otros principios basilares del espacio integrado.

Por consiguiente, la segunda parte de la obra está dedicada al estudio del ordenamiento jurídico del bloque, en donde el Capítulo IV menciona las fuentes primarias y derivadas del Derecho Comunitario Centroamericano, además de tratar de las fuentes complementarias, la jurisprudencia de la Corte Centroamericana de Justicia y de los tribunales nacionales y las interpretaciones jurídicas de las secretarías para la aplicación del Derecho mencionado, sin dejar de hacer mención a la costumbre, a los principios generales de derecho y a la doctrina como fuentes supletorias del Derecho de la Integración.

El Capítulo V, siguiendo la lógica del capítulo anterior, hace alusión a la jerarquía de las fuentes del Derecho Comunitario Centroamericano, con especial énfasis a la primacía de éste Derecho por sobre el derecho interno de los Estados Partes, abordando de forma exhaustiva cuestiones vinculadas a las condiciones especiales del ordenamiento jurídico del SICA, tales como el uso de la interpretación sistemática para casos de lagunas en el Derecho Comunitario, la validez jurídica de las normas, la existencia de varios ordenamientos jurídicos y su relación con el Derecho del bloque, etc.

A su vez, el Capítulo VI destaca las características del Derecho Comunitario, vinculadas a la autonomía, obligatoriedad, eficacia, jerarquía normativa, validez y coercibilidad de las fuentes originarias y derivadas del Derecho mencionado, para llegar al análisis de la aplicación de éste ordenamiento jurídico en el territorio de los Estados Miembros.

Por ende, la tercera parte de la obra investiga el Derecho Procesal Comunitario bajo cuatro enfoques distintos, es decir, el sistema jurisdiccional, las competencias de la Corte Centroamericana de Justicia, el procedimiento comunitario y el mecanismo de solución de controversias comerciales.

Con relación al sistema jurisdiccional, el Capítulo VII hace hincapié a la organización, las competencias y las funciones de la Corte Centroamericana de Justicia, destacando, además, la relación de cooperación existente entre ésta, como órgano responsable por la interpretación del Derecho Comunitario, y los jueces nacionales, como responsables por la aplicación de este Derecho.

El Capítulo VIII se dedica al estudio de las competencias genéricas y específicas atribuidas a la Corte mencionada por el Protocolo de Tegucigalpa, en donde los autores hacen mención al objetivo mayor de este Tribunal que es garantizar el respeto al derecho en la interpretación y ejecución de la normativa comunitaria, sin dejar de destacar que compete igualmente a la Corte conocer sobre las controversias suscitadas entre los Estados Partes, las acciones de nulidad y de incumplimiento que sean entabladas, la consulta prejudicial, entre otras competencias, las cuales fueron examinadas con base en el Estatuto de la Corte y en la Ordenanza de Procedimientos y reiteradas en el apartado siguiente.

A su vez, el Capítulo IX, con base en lo dispuesto en el capítulo anterior, se remite al análisis del procedimiento comunitario, destacando quienes son los legitimados activos, cómo se desarrolla la actividad procesal y el procedimiento contencioso ante la Corte y los procesos especiales, en donde se sitúan el recurso de apelación, las consultas, la interpretación prejudicial, la demanda de nulidad e incumplimiento, las medidas cautelares y el procedimiento arbitral.

Finalmente, el Capítulo X, partiendo de las modificaciones introducidas por la enmienda al artículo 35 del Protocolo de Tegucigalpa, aborda el mecanismo de solución de controversias comerciales, que trata sobre las diferencias surgidas en el Subsistema de la Integración Económica, a partir de los postulados erigidos por el Entendimiento de Solución de Diferencias de la Organización Mundial del Comercio, desde su ámbito de aplicación, legitimación, elección de foros y procedimiento, destacando la obligatoriedad del cumplimiento del laudo arbitral oriundo de la adopción de este sistema, entre otros aspectos.

A partir del análisis de la obra presentada, se puede decir con total seguridad que el “Manual de Derecho Comunitario Centroamericano”, se suma a los clásicos del Derecho de la Integración y es hoy por hoy una contribución doctrinaria de fundamental importancia para el acervo internacional sobre la materia y se constituye en lectura obligatoria para aquellos que se interesan en profundizar el conocimiento acerca del Sistema de la Integración Centroamericana, sus objetivos y perspectivas.

SALAZAR GRANDE, César Ernesto; ULATE CHACÓN, Enrique Napoleón, “Manual de Derecho Comunitario Centroamericano”, ed. Orbi Iure, 2009, págs. 256.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA