Proyectos de uso directo en Centroamérica ofrecen beneficios a la comunidad


Centroamérica es una región con una capacidad de uso directo de geotermia de 8 MWt. Es decir, uno de los potenciales más altos del mundo para la geotermia en general y para el uso directo. Las ventajas que este recurso ofrece a la región versus los riesgos que implica en la etapa de exploración es lo que llevó a Carlos Paiz, ingeniero geólogo y director del proyecto San Michkael a aventurarse junto a la empresa, en un proyecto que deshidrata frutas, semillas, granos de café y hojas de té con vapor al sur de Guatemala.

La experiencia de Paiz despertó aún más el interés de los asistentes del 5to. Congreso Regional de Energía (COREN 2018), que organizó la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI) en El Salvador y el cual reunió a diferentes representes del sector energético nacional e internacional en el foro “Centroamérica y el uso directo de la energía geotérmica”.

La región cuenta con más de 600 MW de capacidad instalada y satisface casi el 10% de sus necesidades anuales de electricidad a partir de la energía geotérmica, sin embargo, aún existen mitos que las empresas y comunidades deben derribar a cambio del impacto social que ofrecen las aplicaciones de uso directo.

Rosy Escobar, gerente de Grupo CEL, mencionó que aprovechan los residuos de la planta geotérmica que opera LaGeo en El Salvador para deshidratar frutas. Mujeres de la zona han logrado obtener un empleo y al mismo tiempo han sido capacitadas para ser parte del proyecto de uso directo. La Geo además, creó un parque geotérmico (El Toreador) para atraer turismo a la región, sensibilizar a la población y promocionar los diferentes usos de la geotermia.

El desarrollo de las economías locales permite generar procesos de agricultura sostenible por medio del aprovechamiento de cadenas de valor que disminuyen los desperdicios de la cosecha, brindando una mayor garantía de venta, aumentando ganancias y generando un mayor empleo local.

Socializar los factores para el aprovechamiento de los usos directos implica no solo un respaldo financiero, sino más bien un conjunto de políticas, marcos regulatorios adecuados, estudios de factibilidad, esfuerzos en conjunto con actores claves para poder generar conciencia sobre el beneficio de crear una industria cercana al recurso geotérmico coincidieron los demás miembros del panel, entre los que estaban Olman Arias, experto del Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) y Michelle Ramírez, experta en temas jurídicos de México.

La Agencia alemana para la cooperación internacional GIZ a través del Programa Fomento de la Geotermia en Centroamérica trabaja en conjunto con la región para mejorar el clima de inversión y con ello la implementación de proyectos geotérmicos. Ana Lucía Alfaro, coordinadora para Costa Rica y Panamá del Programa de Geotermia opina que en “el pasado, la prioridad era la generación de energía eléctrica (con geotermia), pero eso ha cambiado al complementar la generación con el uso directo. La tecnología no existía antes pero ahora está a nuestra disponibilidad”.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA