Esta semana en medios de comunicación y redes sociales se alertó sobre la presencia de polvo del Sahara afectando el territorio hondureño, muchos se escandalizaron a tal grado que algunos me llamaron para preguntarme si se trataba de un efecto del calentamiento global, la respuesta contundente es no, es algo rutinario que se repite por lo menos una vez por año, lo que sucede es que ahora más personas están pendientes de las noticias y de las redes sociales y se enteran de todas las informaciones nacionales e internacionales que a diario circulan. En el pasado incluso yo he dedicado otras columnas para hablar del polvo del Sahara que inunda de fósforo y nutrientes las selvas amazónicas de Sudamérica pero también de sus efectos negativos que alcanzan el territorio centroamericano. Son casi 28 millones de toneladas de polvo que lanza anualmente al océano Atlántico este desierto que se ubica al norte del continente africano, la tecnología satelital avanzada permite ahora la observación desde el espacio de la formación de nubes de polvo y su posterior desplazamiento hacia los continentes americano y europeo, específicamente el polvo que llega al océano Atlántico viaja miles de kilómetros en el flujo acelerado de vientos del este, conocidos también como vientos alisios, una vez que se registra una tormenta de polvo y arena en el desierto del Sahara, tardarán 6 días para que las partículas de polvo alcancen el mar Caribe.

Consecuencias de las partículas de polvo en la salud

Cuando las partículas de polvo entran en contacto con los seres humanos pueden ocasionar en muchas personas problemas en la salud tales como alergias y crisis asmáticas debido al alto contenido de bacterias, virus, esporas, hierro, mercurio y pesticidas que presenta el polvo, estos contaminantes los recoge en su paso por zonas deforestadas del norte de África, particularmente los países subsaharianos intensamente afectados por desertificación generada por el agotamiento de los bosques, debido al uso no controlado de los recursos naturales.

Reducción de las lluvias

También el polvo del Sahara impacta en las condiciones del tiempo de las regiones que alcanza porque reduce el tamaño de las gotas de lluvia e inhiben la formación de nubes de gran desarrollo vertical generadoras de precipitaciones favoreciendo los procesos de sequía, agudizando así los efectos que ya sentimos por la actividad del fenómeno del niño. También como el polvo viene cargado de hierro, sílice y sal, además de otros minerales, hongos y bacterias, puede incrementar la salinización de los suelos y propiciar la aparición en los océanos de las denominadas mareas rojas que no son más que concentraciones masivas de algas muy tóxicas, causantes de la muerte de diferentes organismos marinos.

Mientras continúe llegando el viento acelerado del este, el polvo del Sahara continuará también afectando nuestro entorno, por lo que es recomendable el uso de una mascarilla para evitar inhalar estas partículas de polvo contaminado que en algunos casos pueden enfermarnos y en otros agudizar los cuadros por enfermedades respiratorias que ya se tienen.

Gracias por su atención a la presente columna estimados amigos, nos encontramos en este espacio la próxima semana, cuídense mucho porque siempre los quiero como lectores y no como noticia.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA