No hay marcha atrás para el impuesto solar


En el mes de junio la Alianza Intergremial de Energía, conformada por las organizaciones privadas más representativas del país, tiene en agenda discutir la aplicación del impuesto solar, que asumirán las personas y las empresas que generan electricidad a través de paneles solares para su autoconsumo.

El impuesto surge para que todas las personas -naturales o jurídicas- conectadas a la red de distribución energética paguen por su uso.

La discusión del nuevo gravamen fue excluida a inicios de junio por la Autoridad de los Servicios Públicos de Panamá (ASEP) cuando revisaba el régimen tarifario de la distribución y comercialización de energía eléctrica que se aplicará este segundo semestre del 2018.

Rafael Linares, presidente de la Cámara Panameña de Energía Solar (Capes), reconoció que la demora en la discusión del impuesto solar es que la Alianza Intergremial de Energía está planteando que cada asociación revele ideas, pero aún no ha existido una reunión que permita revisar en conjunto con otras entidades como el Consejo Nacional de la Empresa Privada, el Sindicato de Industriales de Panamá y la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, lo que se estará coordinando.

El representante de la CAPES informó que la ASEP está a la espera de la propuesta de la Alianza para pronunciarse al respecto.

Previamente, el representante empresarial indicó que la propuesta no ha sido sustentada por la ASEP, ya que, si quieren establecer un cargo, debe existir un protocolo técnico, financiero y comercial que le dé soporte.

El impuesto en la región

Aunque la medida que analizará la Alianza Intergremial de Energía junto con la ASEP contradice la Ley 37 de 2013, misma que promueve el uso de fuentes limpias para la generación de electricidad, en Guatemala, Costa Rica, El Salvador y Nicaragua sí se encuentran cobrando el ‘uso de red'' a los autoconsumidores o autoproductores que utilizan paneles solares. Solo Honduras y Panamá no lo hacen, hasta el momento.

En los cuatro países vecinos, los hogares y las empresas que están conectados a la red pagan una tarifa, mientras que aquellos que cuentan con los paneles de energía fotovoltaica y no están conectados, no hacen ningún tipo de pago.

Sin embargo, los hogares y las empresas que producen su electricidad y también inyectan el excedente a la red, son compensados por la distribuidora.

No obstante, en la noche, cuando el sistema no produce energía ni inyecta, el cliente puede descargar la electricidad de la red y las distribuidoras cobrarían por el acceso a cada kilovatio descargado, que es la esencia del ‘impuesto solar''.

En el último punto, la Autoridad Reguladora de los Servicios Públicos de Costa Rica establece que el monto a pagar dependerá de la distribuidora a la que esté afiliado, así como al tipo de tarifa de acceso (ocho diferentes) que tenga.

Incluso, en 2017, a los nicaragüenses que aportaban a la red les cobraban por encima de lo tasado, situación que luego fue corregida con medidores bidireccionales.

Vladimir Delagneau, gerente de Tecnosol, comentó a La Prensa nicaragüense que en otros países hay normativas donde la gente que quiera inyectar energía a la red tiene un medidor bidireccional, es decir que mide las dos corrientes, una que entra y otra que sale cuando se tiene este sistema, solo se paga la diferencia entre el consumo y lo que se inyectó a la red.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA