Ingresos por pesca pasan de $300 millones a $2,500 millones


Por más de dos décadas, el salvadoreño Mario González Recinos
coordinó y dirigió diferentes proyectos que permitieron una expansión sin
límites en la pesca de Centroamérica.

En la actualidad es el director de Alianzas de Integración en la Pesca y
Acuicultura (Alinpesca), que es realizado con la cooperación de la
República de China (Taiwán) y hace unas semanas recibió una mención
especial en la revista centroamericana Economía y Desarrollo.

“Hay dificultades todavía, pero ahora tenemos alternativas de respuesta a
los problemas que van surgiendo, o al menos nos organizamos mejor”, dice
González Recinos.

Por ejemplo, a partir de 2010 mantienen vedas regionales en la pesca de
langosta, mismas que abarcan del 1 de marzo hasta el 30 de junio.

“Esta es una de las ventajas de la parte integrada, que ya no solo es un país que afronta un problema, sino que lo vemos en conjunto a nivel de los ocho países del Sistema de la Integración Centroamericana (Sica)”, explicó el también economista de profesión.

Cuando los esfuerzos por integrar la pesca comenzaban había 92,000
pescadores artesanales en 28,000 hectáreas, ahora hay 150,000 pescadores en 75,000 hectáreas.

La industria pesquera está diversificada con sectores variados como atunes
y langosta, que han logrado su ordenamiento con mayor volumen y
sostenibilidad.

El aporte económico era de 300 millones de dólares y ahora suma 2,500
millones de dólares generados en todo el sector en la región, incluyendo
Panamá, Belice y República Dominicana.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA