Marco Vinicio Cerezo Arévalo


Vinicio Cerezo*
Con la presentación en Costa Rica del Plan Nacional de Descarbonización 2018-2050 se inicia una nueva era. Este país miembro del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), se posiciona junto a países como Suiza, India, Noruega y Sudáfrica, como uno de los primeros del mundo en comprometerse al más alto nivel para reducir su huella de carbono, por un mundo más sostenible y resiliente.

En los últimos tres años, se han reportado los mayores niveles de temperatura en el mundo desde el inicio de los índices de calentamiento global. Esta alarmante situación, nos recuerda la importancia de implementar acciones urgentes en la adaptación al cambio climático.

La historia reciente de Centroamérica, con el importante impulso político que representaron los Acuerdos de Paz de Esquipulas para la solución pacífica de los conflictos internos, y una renovada visión para afrontar los retos comunes de forma regional, determinó las bases para la consolidación de una visión integral en el posterior establecimiento del SICA.

Centroamérica fue, como región, la primera en el mundo que comenzó a promover el concepto de desarrollo sostenible desde el año 1994, a través de la Alianza para el Desarrollo Sostenible, ALIDES, en la cual planteamos que crecimiento económico, desarrollo social y sostenibilidad ambiental deben ser tres elementos complementarios e indivisibles. En el marco del SICA, uno de los cinco pilares prioritarios de trabajo corresponde a Gestión Integral del Riesgo y Cambio Climático, en el cual se ha avanzado considerablemente de forma regional.

A pesar de estos grandes avances, es vital reconocer y visibilizar que siendo una de las regiones que menos contamina a nivel global, somos una de las más vulnerables. Esto nos llevó a finales de 2018 a adoptar una posición conjunta del SICA ante la COP24, evidenciando esta vulnerabilidad, pero también pidiendo más acceso y priorización como región a los fondos destinados para enfrentar los efectos del cambio climático.

Ahora, estamos a las puertas de la conmemoración del Bicentenario de Centroamérica y a los 30 años del SICA, en el año 2021, es un punto de inflexión y, en el marco del SICA, la región se encuentra en todo un esfuerzo de transformación, con la vista puesta también en la Agenda 2030, pero más aún con el anhelo de diseñar y alcanzar esa región que anhelamos y merecemos para ésta y las próximas generaciones.

En esa línea de pensamiento, con ese horizonte estratégico, es importante que no solo Costa Rica, sino toda la región pueda considerar eliminar el uso de combustibles fósiles que generan altas tasas de contaminación ambiental, y promover en su lugar la utilización de energías limpias y renovables. Que podamos vislumbrar una economía centroamericana completamente descarbonizada para el año 2050. Todo esto no solo es un acto de consecuencia con la casa común que habitamos, sino el camino correcto en la búsqueda de soluciones cooperativas y multilaterales para retos comunes, es decir, apostar por más integración.

*Secretario General del SICA y Presidente de Guatemala 1986-1991


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA