Reactivarán cultivo de grano para satisfacer demanda local y exportar

La Asociación Gremial de Productos de Soya y Afines (Agresoya), con el apoyo del Gobierno e instituciones privadas, busca cubrir el 10% de la demanda nacional de este grano. Es decir, 20 mil manzanas, de las 200 requeridas para cosechar 300 mil toneladas de soya, equivalente al consumo en el país.

“Este año sembraremos 5 mil manzanas, mil en la cosecha de junio y 4 mil en la de noviembre; eso significa el 2.5% del consumo nacional. Mientras que para 2013 se espera sembrar 20 mil manzanas, o sea 30 mil toneladas, con lo cual se llegará al 10% de la demanda nacional”, expresa el presidente de la asociación, Alejandro Barrios.

En esta semana el precio de la tonelada de soya en el país está en torno a los $570. Con la producción que se espera alcanzar este año se lograría unos Q34 millones de ahorro en divisas. Además se crearán 50 mil jornales, al considerar que cada manzana requiere 10 trabajadores. Esto indica que para 2013 habrá 200 mil personas trabajando las 20 mil manzanas de cultivos.

Agresoya, por medio de su programa de Reactivación de la Soya en Guatemala, trabaja en obtener una semilla y un grano para consumo humano y usos industriales a precios accesibles. La meta es convertirse en exportadores de este producto en 10 años.

Para lograr el objetivo, la gremial trabaja junto con los ministerios de Desarrollo Social, de Economía, mediante el PDER (Programa de Desarrollo Económico Rural) y de Agricultura, Ganadería y Alimentación (MAGA), así como alcaldías, entidades privadas como el Instituto Técnico de Capacitación y Productividad (Intecap), Fundes Guatemala, Banrural, Pro Agro Seguros y otras (lea: Hay financiamiento).

A principios de 1980, en el país se cultivaban 180 mil toneladas de soya, pero debido a la caída de los precios la siembra decayó. Las regiones de siembra eran la Costa Sur, Oriente y Petén (vea: Uso múltiple de la soya).

Ahora se unen las comunidades de La Vega (Suchitepéquez), La Blanca, Ocós (San Marcos), aldea Pinula, Tiquisate (Escuintla), Estanzuela (Zacapa), aldea Jocotillo, en Villa Canales; Salamá (Baja Verapaz), Comapa (Jutiapa) y otras.

Los beneficios

El vicepresidente de Agre-soya, Juan García, indica que los agricultores dedicados a cultivar soya lograrán una utilidad por quintal de unos Q100, mientras que con el maíz obtienen entre Q20 y Q30, debido a los altos precios de los insumos y las bajas de precios.

Agrega que los beneficios serán mayores, ya que este grano en la primera cosecha nitrogena el suelo, lo cual funciona como una vitamina, por lo que al sembrar el maíz en la segunda se obtiene un mejor rendimiento. “O sea, si en una cosecha el campesino obtenía 80 quintales, logrará unos 30 quintales más por manzana”.

Al incrementar la siembra de esta planta no se pretende reemplazar al maíz, sino más bien entrelazar los cultivos. Por ejemplo, dice García, se podría tener primero un cultivo de soya y en el siguiente, el de maíz (lea: Múltiple uso).

Jack Scoville, analista de Price Futures Group en Chicago, durante una visita al país, indicó que las perspectivas de los precios de frijol de soya y sus afines son fuertes, y tienden a subir, por lo que representa una buena noticia para un país como Guatemala y el resto de naciones de Centroamérica (lea: Política de desarrollo).

Seguros y financiamientos

Como parte de la integración de la cadena agroindustrial de la soya en Guatemala, Agresoya e instituciones públicas y privadas realizan desde hace varios meses capacitaciones para preparar a los productores, a fin de que estén listos en la primera cosecha, que se inicia a mediados de junio.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA