El secretario del SICA reivindica la integración centroamericana como la segunda más eficiente


El secretario general del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), Vinicio Cerezo, ha reivindicado el modelo de la región como el "segundo más reciente" a nivel mundial después de la Unión Europea y ha defendido la necesidad de preservarlo y de implicar más a los ciudadanos de cara a poder solventar los problemas que aquejan a los países de la zona, especialmente la inseguridad.

El proceso de integración centroamericano es "probablemente el segundo proceso de integración más importante y reciente del mundo después de la Unión Europea", ha sostenido Cerezo, elogiando en particular el apoyo recibido por España en dicho proceso y una vez constituido el SICA hasta la actualidad.

El también expresidente guatemalteco ha recordado que fue él quien invitó a sus homólogos de la región a "reunirnos y discutir" sobre la situación en la que se encontraban los países centroamericanos a su llegada al poder en 1986, lo que culminó en la histórica reunión de Esquipulas.

La integración centroamericana que partió de ese encuentro, "nace de la búsqueda de la paz en un momento en que las guerras internas" estaban dejando muchos muertos en Guatemala, Nicaragua o El Salvador y donde además había una perspectiva real de que se produjera una "guerra regional" dado el "interés estratégico" que la región suscitaba para las dos grandes potencias.

Los presidentes centroamericanos demostraron un "compromiso histórico" para con la paz en la región y en sus respectivos países, ha destacado Cerezo, resaltando que pese a las "diferencias ideológicas" que tenían todos ellos, con presidentes liberales, marxistas, demócrata cristianos o socialdemócratas, "antepusimos la solución de los problemas que nos competían a todos y el interés de los pueblos".

"Gracias a ello, pudimos terminar las guerras porque lo hicimos juntos", ha reivindicado, y a partir de ahí se ha seguido construyendo una mayor integración en todos los ámbitos. Hoy en día, ha añadido, aunque "puede haber discusiones o diferencias de criterio" entre los países centroamericanos "nadie piensa" que se pueda volver a las guerras que asolaron la región hace 30 años.

NUEVOS PROBLEMAS

Sin embargo, en la búsqueda del crecimiento económico para la región, han ido surgiendo nuevos problemas. Así, ha considerado que la pérdida de protagonismo de los gobiernos en la escena económica por una mayor libertad del mercado y el alto crecimiento del sector privado trajeron consigo una "concentración de la riqueza" por un lado y un "debilitamiento de la clase media y un aumento de la pobreza extrema por otro".

Ello dejó terreno abonado para el crecimiento del crimen organizado y el tráfico de drogas toda vez que, ha recordado Cerezo, la región es el puente de paso hacia Estados Unidos y se encontró en los jóvenes desarraigados mano de obra fácil para la violencia y la criminalidad, con la consiguiente proliferación de las pandillas.

En su opinión, actualmente "la causa de la violencia que vive la región es la extrema pobreza". Así, ha incidido en que en los países con altos niveles de crecimiento, como Panamá o incluso Nicaragua, los niveles de violencia son más bajos. Por otra parte, los esfuerzos para combatir la inseguridad suponen un 4 por ciento del PIB, un dinero que los gobiernos centroamericanos dejan de destinar a salud, educación o infraestructuras.

Cerezo ha sostenido que las economías centroamericanas "no tienen tamaño suficiente para enfrentar esta problemática complicada" y ha incidido en que aunque cuando se puso en marcha la Estrategia de seguridad de Centroamérica (ESCA) se acordó que harían falta entre 2.000 y 3.000 millones de dólares, "solo hemos recibido unos 300" de otros países.
Pese a todo, ha expresado su agradecimiento por el apoyo financiero que el SICA recibe de España, pero también de la UE y Taiwán, y ha insistido en que deben ser los propios países centroamericanos los que hagan el esfuerzo para su desarrollo económico.

En este sentido, se ha mostrado particularmente optimista respecto a los planes de crear un corredor logístico centroamericano que creará empleos y permitirá construir carreteras, puertos y aeropuertos. "Es un proyecto a 10 o 20 años que requerirá una gran inversión pero también supondrá una gran oportunidad para los inversores".

POLÍTICA MIGRATORIA DE TRUMP

Por otra parte, ha expresado su preocupación por los efectos que las políticas migratorias de Donald Trump puedan tener para la región. Así, ha señalado que si salen adelante supondrán la vuelta a los países centroamericanos de hasta cientos de miles de personas, entre los que habrá delincuentes y pandilleros, pero también muchos acostumbrados a "una vida exitosa" y acomodada que no van a encontrar opciones para trabajar.

"Estas personas supondrán una carga para los gobiernos que vamos a tener que enfrontar", ha advertido. En este sentido, Cerezo ha defendido que los gobiernos deben adoptar medidas humanitarias no solo para "los migrantes que se van sino también para los que retornan". "Hay que ofrecerles oportunidades" puesto que estas personas podrían aportar mucho ya que están más cualidades, ha incidido.

Por último, en cuanto a los retos que tiene por delante en su nuevo cometido, que asumió el pasado mes de junio, Cerezo ha hecho especial hincapié en la importancia de "hacer partícipes" a los ciudadanos en el proceso de integración.

El expresidente guatemalteco ha subrayado que es importante que los ciudadanos perciban los beneficios que aporta para las sus vidas la integración centroamericana, ya que no siempre lo perciben y creen que son los gobiernos los responsables, como también ha ocurrido en la Unión Europea. "Queremos que la gente viva la integración", ha subrayado.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA