Distribuidoras de energía dicen que se les dificultan nuevas inversiones


Al tiempo que anunciaron el surgimiento de la primer Asociación de Distribuidoras de Energía Eléctrica Salvadoreñas (ASDEES), tres de las pequeñas distribuidoras de energía eléctrica en el país advirtieron que algunas normas regulatorias vigentes en El Salvador limitan la competencia en el sector y, en ciertos casos, hasta les restringen nuevas inversiones.

El director presidente de Edesal S.A. de C.V., y quien fungirá como vocero de la nueva gremial, Leonel Bolaños, destacó que mientras la tecnología avanza con rapidez y los aparatos eléctricos son fabricados con mayor sensibilidad cada vez, en El Salvador, las normas de calidad, por ejemplo, son las mismas desde hace dos décadas y no han cambiado “porque la inercia de los entes del Estado es lenta y no hay quién se preocupe por promover un cambio”.

“La tecnología va cambiando y las normas tienen que irse conectando; pero las instituciones del Estado siempre reaccionan lento. Nosotros, que estamos metidos en el trajín cotidiano, percibimos con bastante rapidez los cambios y podemos contribuir a cambios en las normativas y reglamentos para que se adapten a la nuevas necesidades que van surgiendo en la industria”, dijo Bolaños.

Según el representante de ASDEES, tener un marco regulatorio desfasado en diversos temas como en el desarrollo de redes de distribución y los niveles de calidad en el servicio, le restan competitividad al país y tiene efectos en la competencia de las empresas, nuevas y las que ya tienen operaciones.

“Hay industrias que tienen tecnologías de punta que vienen aquí, toman mediciones y dicen ‘no nos van a funcionar nuestros equipos, mejor nos vamos a otro país’, y eso no puede ser”, agregó.

Los representantes de ASDEES aseguraron que la Asociación nació también porque hay “iniciativas encaminadas a restringir la competencia en el sector de distribución y por tanto la libertad de los usuarios al escoger el suministrante de su conveniencia”, otro de los temas en los que prevén intervenir.

Edgar Álvarez, contralor de B&D Servicios Técnicos, otra de las pequeñas distribuidoras agremiadas, indicó que actualmente está en consulta una normativa en la que se determina que los usuarios finales no podrían cambiarse de compañía de servicio de energía a menos que sea a una distribuidora o línea nueva.

Según Bolaños, la teoría del “monopolio natural” del mercado eléctrico determina que solo puede haber una distribuidora en una zona geográfica; no obstante, el sector en El Salvador está regulado de tal manera que, así como con la portabilidad numérica, un consumidor puede elegir quién le provee un mejor servicio de energía, más estable y de acuerdo con sus posibilidades económicas.

Por ahora, existen dos formas de “cambiarse” de distribuidor de energía: la primera es buscando un comercializador que sirva el servicio a través de las redes de otro; y la segunda, es que si el usuario está interesado, que se ponga de acuerdo con la distribuidora para hacer una línea que le llegue directamente.

Sin embargo, pese a que es factible de acuerdo a la normativa, son procesos a los que se les “han venido poniendo obstáculos”, advirtió el vocero de ASDEES.

Para las pequeñas empresas de distribución, los trámites engorrosos y la antigüedad de las normativas también se han convertido en piedras de tropiezo para que el mercado eléctrico no “funcione como la ley dice que debe funcionar”.

“Aquí empezaron varias empresa comercializadoras y al final todas se retiraron porque era demasiado difícil la tramitología”, lamentó el director presidente de Edesal.

El gerente de energía de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), Juan Ceavega, consideró que el problema no es la falta de intención para crear nuevas empresas, sino que “es un proceso muy caro y de alto riesgo” y por su complejidad, requiere de un mayor esfuerzo.

“Lo que pasa es que no es tan fácil que surjan estas empresas. Requiere de una gran inversión y además usted no va a decir yo me quiero poner aquí y ya; tiene que ver los permisos de los postes, los derechos de vía. Eso no es tan sencillo, no es como que ponga un almacén o una tienda nueva. No se puede ser un distribuidor si no está regulado”, explicó Ceavega.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA