TEGUCIGALPA.- Más de un millón de casas es el déficit habitacional en Honduras, según un informe de la Dirección General de Vivienda y Urbanismo, dependiente de la Secretaría de Obras Públicas, Transporte y Vivienda (Soptravi).

El documento señala que el país carece de un millón 150 mil viviendas; de esta cifra el 65 por ciento constituye un déficit cualitativo.

Asimismo, el déficit habitacional cada año se incrementa en 25 mil casas. La situación se recrudece debido a la pobreza, la falta de proyectos sociales y de créditos, y el alto costo de los productos de la canasta familiar.

El informe agrega que la esperanza de tener una vivienda digna para miles de hondureños es un sueño que difícilmente se hará realidad. Como resultado, el nueve por ciento de los hondureños viven en condición de hacinamiento, según una encuesta realizada por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).

Se calcula que en el 20 por ciento de los hogares con menores ingresos, la tasa de hacinamiento es del 17.2 por ciento.

PROMEDIO

En Honduras hay un millón 711 mil 965 viviendas con 3.7 piezas, de las cuales en promedio se utilizan 1.9 piezas para dormir, lo que indica que más de tres personas duermen en una pieza.

Los permisos de construcción en los principales municipios del país se redujeron en un 17.3 por ciento, en relación a los proyectos residenciales; mientras que en el área comercial este supera el 40.9 por ciento; especialmente en el Distrito Central y en San Pedro Sula.

El incremento al precio de la bolsa de cemento amenaza con dar un golpe letal a la industria de la construcción que este año no logró repuntar, según el Índice Mensual de Actividad Económica (IMAE) del Banco Central de Honduras, correspondiente a octubre pasado, señalando que el rubro de la construcción sigue presentando un resultado negativo del 16.7 por ciento.

Se estima que los productos de construcción son los que más han sufrido un aumento general entre el 10 y un 20 por ciento anual durante los últimos cinco años.

OPERACIONES

Según las publicaciones del Banco Hondureño para la Producción y la Vivienda (Banhprovi), en el 2009 la banca realizó 4,004 operaciones de crédito; de ese total, sólo el 14 por ciento se destinó a familias que requirieron subsidio complementario, lo que demuestra un segmento de mercado de escasos recursos.

Por su parte, el presidente del Régimen de Aportaciones Privadas (RAP), Jesús Simón, indicó que “no hay satisfacción en cuanto al desarrollo de proyectos y financiamiento para vivienda social, porque pese a que se hacen algunos esfuerzos falta mucho por hacer”.

La necesidad habitacional de vivienda social en Honduras es considerable, pero no toda esa necesidad se traduce en demanda efectiva, debido a que la mayoría de la población se encuentra bajo la línea de pobreza y muchos en condiciones de indigencia.

En ese sentido, el acceso al financiamiento de una vivienda es prácticamente imposible, consideró el director ejecutivo de Fundación para el Desarrollo de la Vivienda Social Urbana (Fundevi), Juan Carlos Reyes.

“Los compatriotas que pertenecen a estos segmentos poblacionales sólo pueden ver apoyadas sus necesidades de vivienda mediante un programa de gobierno dedicado, exclusivamente, a donar viviendas para familias de bajo ingreso sin capacidad de pago”, refirió Reyes.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA