La población desempleada en Costa Rica se estimó en 294.000 personas en el último trimestre de 2018, de ellas 148.000 eran hombres y 146.000 mujeres. Esto significa que el desempleo aumentó en 89.000 personas respecto al mismo periodo del 2017.

Estos datos provienen de la última Encuesta Continua de Empleo (ECE), elaborada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), la cual ha sido analizada por varias entidades.

Según dicho informe, la tasa de desempleo incrementó en 2,7 puntos porcentuales respecto a un año antes y se situó en 12%.

Específicamente en el último cuatrimestre del año se produjo un crecimiento más acelerado en la población desocupada –más del doble—con respecto al incremento de la población ocupada y ello se reflejó en un aumento significativo del desempleo.

¿Por qué aumentó tanto el desempleo? Investigadores del Observatorio Económico y Social de la Universidad Nacional creen que esta pregunta que podría tener diversas respuestas, pero se requieren estudios adicionales para poder determinarlo, no obstante, aportaron las siguientes hipótesis:

1. Pérdida de empleo de algún integrante del hogar: esto pudo haber incentivado a otros miembros para que salieran a buscar trabajo, entre ellos, a las mujeres: el 64% de las personas que se sumaron a la fuerza de trabajo, son mujeres.

2. La “huelga” pudo haber incidido en algo el aumento del desempleo. Del total de nuevos desempleados (89.462), la mitad son jóvenes de 15 a 24 años (44.000). Además, de estos 44.000, 8.000 corresponden a jóvenes menores de edad (15-17 años) y el resto (36.000) a jóvenes entre 18 y 24 años.

3. Incertidumbre sobre plan fiscal: ante el panorama económico desalentador que se vivió en torno a la discusión del Plan Fiscal, muchas personas pudieron haber decidido salir a buscar trabajo previendo que la situación económica se complicara (según la Escuela de Estadística de la UCR, a noviembre de 2018, el Índice de confianza de los consumidores (ICC) registró el nivel más bajo desde que se realiza la encuesta).

4. Alto nivel de endeudamiento de los hogares: en el último año las estadísticas disponibles en el país muestran una desaceleración en el consumo de los hogares y un incremento en el nivel de endeudamiento, esto último podría estar afectando disponibilidad de recursos de los hogares para hacer frente a sus gastos, por lo que más miembros del hogar salieron a buscar trabajo.

De acuerdo con la UNA, en el último año no solo el desempleo abierto creció, sino también el desempleo con las mediciones ampliadas que realiza al respecto el Observatorio Económico y Social (OES-UNA).

Bajo nivel educativo caracteriza al desempleo

El desempleo es una de las mayores preocupaciones para los ciudadanos. La generación de puestos de trabajo depende en gran medida del ritmo de crecimiento de la producción nacional, dentro de lo cual la productividad del trabajo y la calidad del recurso humano son determinantes.

El Programa Visión de Academia de Centroamérica estudió la situación del empleo en Costa Rica, en el quinquenio 2011- 2015.

Según los investigadores Miguel Loría y Josué Martínez, el panorama encontrado en ese periodo no difiere del observado en los años siguientes: tasas de desempleo altas y crecientes, con una mayor incidencia entre mujeres y población joven.

Un factor determinante del alto desempleo juvenil es el bajo nivel académico de esta población, lo cual limita sus posibilidades de acceso al mercado laboral.

Cerca del 50% de los desempleados entre 15 y 24 años no cuenta con secundaria completa. Como lo ha señalado la Academia de Centroamérica en estudios anteriores, la sobreoferta de mano de obra poco calificada no guarda relación con una demanda laboral en busca de un perfil superior.

“Corregir, o al menos moderar, este desequilibrio es uno de los grandes desafíos que enfrenta el país en términos del aprovechamiento de su capital humano”, indicaron.

Para los investigadores, llama la atención el aumento en el número de desalentados entre 2017 y 2018.

“Cerca de 70.000 personas se retiraron del mercado laboral y desistieron de buscar trabajo. La población desalentada es mayormente femenina (64%) reside en la zona urbana (70%) y tiene 25 años o más (70%). Lo anterior es indicativo de escasez de oportunidades laborales para mujeres y personas mayores de 25 años residentes en las zonas urbanas. Como consecuencia, la tasa de desempleo ampliado ascendió a 12,8% en 2018, equivalente a más de 300.000 personas sin trabajo”, indicaron.

Para Loría y Martínez, la búsqueda de oportunidades de trabajo para la población joven desempleada y con poca educación formal es un imperativo para el país, a fin de no perder ese capital humano.


Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA