En el 2018 la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) propuso una metodología para medir la resiliencia a la seguridad alimentaria, denominada posteriormente como Medición y Análisis del Índice de Resiliencia (Resilience Index Measurement and Analysis-RIMA por sus siglas en inglés), la cual evolucionó a RIMA-II (FAO 2016).

La metodología de RIMA-II utiliza un enfoque econométrico; con variables latentes denominadas pilares, como el Acceso a Servicios Básicos (ASB), los Recursos o Activos (ACT), las Redes de Protección Social (RPS) y la Capacidad de Adaptación (CA) que a nivel de hogares determinan la capacidad de resiliencia a la inseguridad alimentaria; así como indicadores vinculantes con el consumo alimentario.

Este análisis causal explica porqué algunos hogares enfrentan los eventos extremos (eventos climaticos, económicos, etc.) mejor que otros, para orientar a la toma de acciones preventivas, puede adoptarse para predecir intervenciones que construyen y fortalecen la resiliencia a la inseguridad alimentaria y nutricional, proporcionando sugerencias de políticas públicas precisas para el diseño de programas y proyectos.

RIMA-II se ha aplicado en más de 15 países en el mundo y en la región del SICA, en particular en Guatemala, El Salvador, Honduras, Costa Rica y República Dominicana, contando estos últimos con el apoyo del PROGRESAN-SICA.

Boletín Informativo de la Secretaría General del SICA