República de Chile

Economía

Recursos naturales
Chile ha sido un país que trabaja el suelo y el subsuelo, exportando estos productos como materia prima. La gran extensión de territorio cordillerano, presente en el país, le da unos treinta elementos mineros valiosos, pero los más importantes son: el cobre, el molibdeno, el renio, el litio y el yodo. Además, son importantes las reservas de hierro, potasio, manganeso, boro y salitre, mineral que le dio una gran riqueza a comienzos del siglo XX, pero cuya demanda ha disminuido debido a la aparición de productos sintéticos que lo han reemplazado.

Agricultura y ganadería
La agricultura y la ganadería son las principales actividades de las regiones del centro y del sur del país. La exportación de frutas y verduras ha alcanzado niveles históricos al abrirse las puertas de los mercados europeos y asiáticos, al igual que productos de la explotación forestal, pesquera y de crustáceos. Un ejemplo de esto es que, durante los últimos años, Chile ha alcanzado a Noruega, el principal exportador del mundo de salmón,[38] y es uno de los más importantes en el rubro vitivinícola.

Silvicultura y pesca:
Los recursos forestales son utilizados para embellecer el paisaje, proteger el suelo, limpiar el aire, producir frutos y, lo más importante, producir madera (celulosa). Chile posee 16 millones de ha de bosque, tanto de especies autóctonas como de pino insigne, de las cuales casi un 50% pertenece a la VIII Región. También destacan los bosques de lenga, coihué mixto, valdiviano y chilote.

Los bosques cubren un 21% de la superficie de Chile. En 2000 la producción de madera se elevaba a 28 millones de m³, dividida en maderas duras y blandas, destinada a la fabricación de tablas, pasta de papel y papel. Favorecido por incentivos fiscales desde mediados de la década de 1970, el sector forestal representaba a finales de la década siguiente más del 10% de las exportaciones del país.

Chile cuenta con uno de los sectores pesqueros más importantes de Sudamérica; en sus 4.300 km de litoral se consiguen unas capturas anuales de aproximadamente 6,1 millones de toneladas. Entre los recursos renovables del país, hay que mencionar: el lenguado, la raya, la merluza, el congrio, el pejegallo, algunos tiburones pequeños, pejerratas, la anchoveta, sardina, pejerrey, jurel, atún y albacora; dentro de los moluscos destacan: la cholga, el chorito, el choro zapato, la ostra, el ostión, la almeja y la almeja macha; de los crustáceos son importantes: los picorocos, los camarones, las langostas, las centollas, los cangrejos y las jaibas. La región que más recursos aporta económicamente es la I Región de Tarapacá, seguida de la VIII Región del Biobío. La industria pesquera procesa en forma de harina, aceite y conservas la mayor parte de la producción.

Industria
La industria chilena es principalmente de abastecimiento local, a excepción de la producción de harina de pescado. Ésta se concentra en Santiago y, en menor grado, en Valparaíso y en Concepción. Durante los últimos años se ha tratado de impulsar la industria agroalimentaria con el fin de convertir a Chile en una potencia de este rubro hacia el año 2010. Por otro lado, Chile se ha convertido en plataforma de inversiones extranjeras para otros países de Latinoamérica y muchas empresas han comenzado a instalar sus sedes corporativas en Santiago. También tiene una importante presencia en inversiones en el sector servicios en Latinoamérica.

Energía:
Chile es un país dependiente energéticamente pues no posee grandes reservas energéticas. Ejemplo de esto es que, de los 228.000 barriles de petróleo consumidos diariamente sólo 4.000 provienen de los yacimientos australes y el resto corresponde a importaciones, por lo que el precio de los combustibles dependen completamente de la situación internacional. De igual forma, casi la totalidad del gas natural consumido en el país es importado; durante gran parte de los años 2000, el principal proveedor era Argentina a través de un gasoducto, pero la apertura en 1999 del terminal de regasificación de gas natural licuado en el puerto de Quintero ha permitido diversificar la matriz de proveedores a todo el mundo.

El consumo de electricidad superó los 51.573 GWh durante el año 2005, del cual el 54% es producido por centrales hidroeléctricas y el restante por termoeléctricas. En el país existen cuatro sistemas eléctricos: el Sistema Interconectado del Norte Grande, el Sistema Interconectado Central y los sistemas de Aisén y Magallanes. A pesar de la gran cantidad de electricidad generada por hidroelectricidad, solamente se ha aprovechado menos del 20% del potencial hídrico del país para evitar la destrucción de sistemas ecológicos por la creación de embalses, como el de Aisén. Por el momento no existen centrales nucleares, sin embargo en el año 2006 se abrió el debate acerca de la factibilidad técnica del uso seguro de este tipo de energía en el país. A esto se suman algunos planes para instalar centrales de recursos renovables y así aprovechar el gran potencial de energía solar, eólica y geotérmica que existe en el país.

Transporte
Debido a las características geográficas del país, la red de transportes y el sistema de comunicaciones es de vital importancia.

Chile cuenta con un total de 364 pistas de aterrizaje aéreo, en las que destacan los aeropuertos de Chacalluta de Arica, Diego Aracena de Iquique, Cerro Moreno de Antofagasta, Carriel Sur de Concepción, El Tepual de Puerto Montt, Presidente Ibáñez de Punta Arenas, Mataveri en isla de Pascua y el Aeropuerto Internacional Comodoro Arturo Merino Benítez de Santiago, uno de los más modernos del continente y con un tráfico superior a los 6,5 millones de usuarios al año.

El sistema de ferrocarriles chileno cuenta con 6.585 km de extensión. Las líneas férreas, que antaño fueron el motor del crecimiento del país y cruzaron gran parte del territorio, hoy se utilizan principalmente para el transporte de carga hacia los puertos luego de la crisis que vivió este medio de transporte a mediados de los años 1970 y que casi lleva a su extinción. En la actualidad, se vive un proceso de recuperación del tren con el restablecimiento de los servicios de pasajeros de EFE entre Santiago y Puerto Montt. Por el contrario, el sistema de ferrocarriles urbanos ha experimentado una enorme expansión en los últimos años con la inauguración de los sistemas Metro Valparaíso y Biotrén, mientras el Metro de Santiago ha duplicado su extensión en la última década superando los 84 km y con una estimación de 105 km para el año 2009.

En cuanto a carreteras, Chile cuenta con una extensión de más de 100.000 km de vías, de las cuales más de 16.000 se encuentran pavimentadas. Desde mediados de los años 1990 se ha producido un importante mejoramiento de estas vías gracias a los procesos de licitaciones que permitieron la construcción de más de 2.500 km de autopistas de nivel internacional, destacando gran parte de la Carretera Panamericana que recorre Chile entre Arica y la isla de Chiloé, las rutas entre Santiago, Valparaíso y el Litoral Central y las autopistas urbanas capitalinas, inauguradas entre 2004 y 2006.

Otra vía de gran importancia es la Carretera Austral que conecta la región de Aisén con el resto del país, a pesar de estar cortada en algunos tramos en que se utilizan ferrys. Los pasos de Chacalluta y Tambo Quemado sirven como conexión fronteriza con el Perú y Bolivia en la zona norte del país, mientras con Argentina existen más de 40 a lo largo de la Cordillera, siendo el más importante el de Cristo Redentor entre Los Andes y Mendoza.

A pesar de la gran cantidad de costas, la navegación es poco utilizada como medio de transporte de pasajeros a excepción de la zona austral, donde sirve como conexión entre las diversas islas. Por otro lado, para Chile es de gran importancia la flota mercante para el 95% de las exportaciones e importaciones de productos que utilizan este sistema. Los principales puertos son Arica, Iquique, Antofagasta, Mejillones, Coquimbo, Valparaíso, San Antonio, Talcahuano, Puerto Montt y Punta Arenas.