Economía

Recursos naturales:
Aunque sólo un 7% del área total está cultivada, Brasil basa sus recursos en la agricultura. Entre los recursos minerales tiene cuarzo, cristal, diamantes, cromo, petróleo, mica, grafito, titanio, cobre, oro, aceite, bauxita, zinc y mercurio entre otros.

Agricultura y ganadería:
Aunque la superficie de cultivo totaliza sólo unos 67 millones de ha, menos del 8% de la superficie total, Brasil es un importante país agrícola.

Alrededor de la cuarta parte del café del mundo se cultiva en las plantaciones de São Paulo, Paraná, Espírito Santo y Minas Gerais. La producción de café en 2006 fue de 2,59 millones de t, de las que la mayoría se exportaron. Entre las frutas autóctonas y ampliamente cultivadas hay piñas, higos, chirimoyas, mangos, bananas, guayabas, uvas y naranjas. Brasil está entre los principales productores mundiales de caña de azúcar (455 millones de t), que se utiliza para producir azúcar refinada y alcohol para combustible; ricino; cacao (199.412 t); maíz (42,6 millones de t); y naranjas. Otros importantes cultivos son: soja, tabaco (905.352 t), patatas (3,14millones de t), algodón (1,21 millones de t), arroz (11,5 millones de t), trigo (2,48 millones de t), mandioca y bananas.

El ganado se cría en casi todas las partes del país, particularmente en São Paulo y otros estados del sur, donde predomina la cabaña vacuna, con un total de 207 millones de cabezas. También se crían cerdos (34,1 millones), aves de corral (1.019 millones), ovejas (15,6 millones), cabras (10,3 millones), caballos (5,79 millones), asnos (2,58 millones), mulas (1,35 millones) y bueyes (1,17 millones).

Silvicultura y pesca:
Entre los productos más valiosos de los bosques brasileños destacan varios: aleurita, caucho, cera de carnauba, fibra de algarrobo, hojas medicinales, aceites vegetales, resinas, nueces y maderas para construcción y muebles. Constituyen importantes recursos madereros el pino de Paraná, el más importante comercialmente, y el pimentero. La industria maderera se desarrolló rápidamente durante las décadas de 1970 y 1980 al mismo tiempo que los bosques eran talados para construir asentamientos.

La industria pesquera, aunque obstaculizada al principio por la escasez de capital, almacenes e industrias conserveras, creció considerablemente a partir de la década de 1960. En 2005 las capturas totales fueron de 1.008.066 t anuales.

Industria:
Las industrias manufacturan una amplia gama de artículos. Se producen grandes cantidades de bienes como alimentos procesados, hierro y acero, cemento, tejidos, confección, vehículos de motor, productos químicos, papel, barcos y equipos eléctricos. São Paulo es el principal estado industrial, con factorías que producen alrededor de un tercio de la cantidad total de las manufacturas de Brasil; las ciudades de Río de Janeiro, Belo Horizonte, Porto Alegre y Fortaleza también son grandes centros manufactureros.

Energía:
En 2003 el 84% de la producción anual de electricidad se generó en centrales hidroeléctricas. Las grandes plantas hidroeléctricas se situaban en los ríos Paraná, São Francisco y Grande. En el río Paraná se localiza el complejo hidroeléctrico de Itaipu, Jupiá, Ilha Solteira y Foz do Areia, uno de los mayores del mundo. En el São Francisco destaca el complejo Paulo Afonso-Sobradinho y en el río Grande, el complejo Embarcação, Furnas y Marimbondo. Brasil tenía una capacidad de producción eléctrica cercana a los 50 millones de kW a comienzos de la década de 1990 y de 359.189 millones de KWh en 2003. Una sola central eléctrica, situada en la costa entre Río de Janeiro y São Paulo, produce cerca del 2% de la energía nuclear del país.

Transporte:
El sistema de ferrocarril de Brasil constaba en 2005 de 29.314 km de líneas, implantado principalmente al sur de Bahía. El principal ferrocarril es la Corporación de Ferrocarril Federal, bajo control del gobierno brasileño, que explota siete redes regionales. Los ferrocarriles del país son utilizados principalmente para el transporte de mercancías.

Las carreteras y autopistas, concentradas en las zonas sur y noreste de Brasil, tenían una longitud de 1.751.868 km en 2004; algo más del 6% de las carreteras brasileñas estaban pavimentadas. Un sistema de autopistas nacionales, que supera los 60.000 km, conecta todas las regiones y estados del país; esta red viaria sigue aumentando con obras como la autopista transamazónica, una vía de comunicación que, con dirección este-oeste, une las regiones aisladas de Brasil y Perú. Varias ciudades brasileñas están conectadas por la carretera Panamericana. En el año 2000 había un parque automovilístico de casi 34 millones de vehículos.

Las vías fluviales interiores, que totalizan unos 50.000 km en torno al Amazonas y sus afluentes, conectan Brasil con otros países de Sudamérica y proveen importantes medios de transporte dentro del país. En el interior de muchas áreas de la cuenca del Amazonas, las vías fluviales son el principal medio de transporte. Unos 40 puertos a lo largo de la costa brasileña sirven al comercio de cabotaje e internacional. Los principales puertos son los de Santos, Río de Janeiro, Paranaguá, Recife, Fortaleza, Rio Grande, Salvador, Porto Alegre, Belém y Vitória.

Las líneas aéreas nacionales son numerosas y varias las compañías de transporte aéreo internacional, incluida la compañía aérea brasileña VARIG, encargadas de enlazar el país con los principales centros mundiales.