República Federal de Alemania

Condiciones Sociales


Educación

El sistema educativo alemán es complejo, ya que la educación es competencia de los estados federados (Land, en plural Länder) y el estado federal (Bund) juega un rol menor.

El sistema educativo es en principio el mismo, sin embargo cada uno de los estados federales tiene sus particularidades. El sistema escolar alemán es predominantemente público y las escuelas privadas, desde Kindergarten hasta la Universidad, son la excepción. Sin embargo, en los últimos años ha aumentado la creación de colegios privados considerablemente. La educación preescolar, de los tres a los seis años, es opcional. A partir de los seis años, es decir desde el primer grado de primaria, la educación escolar es obligatoria y la posibilidad de educar a los niños en casa no existe y es inclusive penada por la ley. La única excepción es por una enfermedad que no permita al menor asistir a la escuela.

La educación primaria ocurre en una Grundschule, es igual para todos los niños y dura por lo general cuatro años, aunque en Berlín y Brandemburgo es de seis. La educación secundaria se divide en nivel secundario I y II. Al término de la escuela primaria los alumnos son separados, según sus capacidades intelectuales, en tres escuelas diferentes. Los criterios para la selección son las calificaciones alcanzadas durante la escuela primaria y recomendación del profesor primario. Por lo general, los padres no tienen como influir en la decisión. Los niños se distribuyen entonces entre el Gymnasium (instituto que permite asistir a la universidad), Realschule (escuela media que permite realizar ciertos aprendizajes) y Hauptschule (escuela media cuya finalización permite realizar aprendizajes artesanales).

En algunos estados federales existen además una Gesamtschule, la cual en vez de separar a los menores en tres escuelas diferentes, los mantiene unidos para ciertas asignaturas y para otras ofrece niveles diferentes. Al termino de la Realschule, después del 10mo grado, y de la Hauptschule, después del 9no grado, los alumnos realizan una formación dual que les permite aprender un oficio tanto en la escuela como en una empresa.
Existe también la Förderschule para niños con retrasos mentales y/o físicos.

Alemania tiene también las así llamadas Auslandsschulen, que son escuelas alemanas en el extranjero, tanto para alemanes como para autóctonos del país de acogida. Las hay de diferentes clases y se caracterizan porque reciben ayuda económica y técnica del país.

Alemania es un país con ideas. La educación y la ciencia, la investigación y el desarrollo ocupan un lugar preponderante. En una Europa sin fronteras y un mundo de mercados globalizados la educación brinda los recursos necesarios para aprovechar las oportunidades que ofrecen las fronteras abiertas y las redes mundiales del conocimiento. El sistema educativo y universitario alemán está inmerso en un profundo proceso de renovación, que ya arroja los primeros resultados: Alemania es uno de los países preferidos para cursar estudios superiores y ocupa una posición de relieve como foco mundial de la actividad investigadora de vanguardia y el desarrollo de patentes.

Salud y bienestar:

Bienestar para todos y justicia social: Esa fue la meta que se marcó a finales de la década de los cincuenta el por entonces Ministro Federal de Economía Ludwig Erhard al implantar la economía social de mercado en Alemania. El “modelo alemán” fue todo un éxito y se tomó como referente en muchos países. Uno de los factores determinantes de ese éxito fue el alto grado de cobertura del sistema social. Alemania dispone de una de las redes de protección social más completas del mundo: el gasto social público representa el 27,6% del producto interior bruto; en comparación, países como los Estados Unidos de América invierten en este capítulo el 16,2 % del PIB, en tanto que la media de los países de la OCDE se sitúa en el 20,7%. Los seguros de enfermedad, pensiones, accidente y dependencia y el Seguro de desempleo conforman un sistema integral de protección frente a las consecuencias económicas de las contingencias vitales. La red de cobertura social incluye asimismo prestaciones financiadas a través de los ingresos fiscales, tales como la compensación de las cargas familiares (subsidio por hijos, deducciones fiscales) o la llamada prestación asistencial básica para jubilados y personas con incapacidad laboral permanente. Alemania es un Estado social, lo cual significa que la protección social de todas y todos los ciudadanos es una tarea básica y prioritaria.

En Alemania los sistemas de protección social del Estado del bienestar tienen una larga tradición, que se remonta a la era de la industrialización. Otto von Bismarck desarrolló a finales del siglo XIX las líneas maestras de la seguridad social pública; bajo su égida se aprobaron las leyes del seguro de accidentes y enfermedad y de invalidez y vejez. Mientras que en aquella época la legislación social solo protegía al diez por ciento de la población, hoy en día está cubierto prácticamente el 90% de los habitantes del país. Con el paso del tiempo la red social se fue ampliando y perfeccionando; por ejemplo, en el año 1927 se implantó un seguro contra las consecuencias pecuniarias del desempleo y en 1995 el Seguro de dependencia. En el siglo XXI se plantea la necesidad de ajustar y reordenar la estructura del sistema de seguridad social en su conjunto, en particular desde la perspectiva de su financiabilidad a largo plazo.

Alemania tiene uno de los sistemas sanitarios más completos y avanzados del mundo. La tupida red de hospitales, clínicas, centros sanitarios y consultorios médicos garantiza una atención médica universal. Con más de cuatro millones de puestos de trabajo, el sistema nacional de salud es a la vez el mayor sector de empleo en Alemania. El gasto sanitario representa el 10,7% del producto interior bruto, 1,7 puntos porcentuales por encima de la media de los países de la OCDE. En virtud de la denominada Ley de contención del gasto sanitario, aprobada al hilo de la actual reforma del sistema de salud, Alemania registra el menor índice de incremento del gasto sanitario per cápita entre los países de la OCDE: Entre 2000 y 2005 el gasto creció en términos reales un 1,3% al año, mientras que la media de los países de la OCDE se situó en el 4,3%.

Sin embargo, siguen siendo necesarias nuevas reformas. En 2007 se aprobó una reforma sanitaria cuyo principal eje es la creación de un Fondo de Salud: a partir de 2009 se unificarán las cotizaciones de los asegurados en el sistema del Seguro de enfermedad público (GKV). Las cajas de enfermedad percibirán por cada asegurado un importe uniforme con cargo al Fondo de Salud. Simultáneamente empezarán a financiarse con cargo a recursos fiscales determinadas prestaciones de las cajas de enfermedad, como por ejemplo el seguro de enfermedad gratuito para los hijos de los asegurados, a cuya cobertura la Federación destinará una partida presupuestaria anualmente creciente, hasta alcanzar un máximo de 14.000 millones de euros. Asimismo, a partir de 2009 todos los ciudadanos tendrán la obligación de suscribir un seguro de enfermedad y las aseguradoras privadas (PKV) deberán ofrecer una tarifa básica universal.